¿Su hijo se queja de las costuras de sus calcetines? ¿Se pone las manos sobre los oídos cuando empieza la película en el cine? ¿Tiene problemas para quedarse quieto? ¿Se conmueve casi hasta las lágrimas con una pieza de música o una obra de arte? Estos son indicios de la clase de intensidades que pueden verse en los niños superdotados.
El psicólogo polaco Kazimierz Dąbrowski identificó lo que llamó “sobreexcitabilidades” o “supersensibilidades”: psicomotora, sensual, emocional, intelectual e imaginativa. Los niños superdotados tienden a tener más de una de estas intensidades, aunque una es usualmente dominante.

